Polpress – Miles de ciudadanos estadounidenses salieron a las calles el sábado (19 de abril) en todo el país para protestar contra las políticas del presidente Donald Trump.

La manifestación, denominada “¡No toques!”, fue una de las mayores olas de protestas contra el gobierno de Trump durante su segundo mandato presidencial.
Los manifestantes se reunieron en grandes ciudades como Washington D.C., Nueva York, Chicago, Los Ángeles y Boston, así como en localidades más pequeñas, exigiendo el fin de las estrictas políticas migratorias, la limitación de los derechos civiles y la reducción del presupuesto para servicios públicos.
Las protestas “¡No toques!” surgieron como respuesta a una serie de órdenes ejecutivas del gobierno de Trump en el ámbito de inmigración y otras políticas internas.
Desde su regreso al poder el 20 de enero de 2025, Trump ha emitido varias órdenes ejecutivas centradas especialmente en endurecer las leyes migratorias.
Además, los manifestantes denunciaron la reducción del presupuesto de servicios públicos, el despido masivo de empleados federales y la influencia de Elon Musk —asesor principal de Trump y responsable del Programa de Eficiencia Gubernamental (DOGE)— en la formulación de políticas públicas.
Según Associated Press, las protestas se llevaron a cabo en 400 lugares de todo Estados Unidos y se estima que participaron cientos de miles de personas. Los manifestantes coreaban consignas como “¡No toques nuestra democracia!” y “¡No a las deportaciones!”.
También se manifestaron contra la detención de estudiantes internacionales en prestigiosas universidades estadounidenses. En Nueva York, las protestas se realizaron frente a oficinas gubernamentales y tribunales federales, donde algunos manifestantes izaron banderas estadounidenses al revés como símbolo de emergencia nacional.
En París y Londres, estadounidenses residentes en el extranjero y simpatizantes locales se unieron al movimiento con concentraciones de apoyo.
La Casa Blanca minimizó la importancia de estas protestas y declaró que el presidente Trump no retrocederá en sus compromisos electorales para reformar el gobierno federal. Caroline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, afirmó: “Las protestas y demandas judiciales no impedirán que el presidente cumpla sus promesas”.
Tom Homan, asesor principal en temas migratorios de Trump, también desestimó el impacto de las protestas y dijo: “Las protestas no cambian la realidad”. Sin embargo, medios internacionales han descrito estas manifestaciones masivas como un movimiento de resistencia en crecimiento que desafía las políticas del gobierno de Trump.

