Polpress – El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha advertido en un nuevo informe que Afganistán se está hundiendo en una crisis socioeconómica, y que las desigualdades, especialmente para las mujeres y ciertas regiones, se han intensificado.

Este informe fue presentado el jueves pasado en una conferencia de prensa en Kabul con la presencia de funcionarios de la ONU y representantes de la Unión Europea.
Según el informe, por primera vez desde 2019, Afganistán experimentó un crecimiento económico del 2,7 % entre los años 2023 y 2024; sin embargo, este repunte sigue siendo muy frágil.
El PNUD indicó en su informe que el déficit comercial del país en los primeros nueve meses de 2024 aumentó a 6.700 millones de dólares, en comparación con los 5.100 millones del mismo período en 2023. Este aumento refleja el estancamiento de la producción interna y la debilidad en la creación de empleos, manteniendo la economía nacional dependiente de las importaciones y la ayuda internacional.
El 75 % de la población afgana enfrenta inseguridad alimentaria
El informe también señala que el 75 % de la población en 2024 sufrió inseguridad alimentaria, lo que representa un aumento del 6 % respecto al año anterior.
Según el informe, el acceso a una vivienda adecuada, servicios de salud y bienes esenciales ha disminuido, mientras que las crisis económica y climática se han intensificado. Al mismo tiempo, los hogares encabezados por mujeres, las comunidades rurales y los desplazados internos han experimentado las mayores reducciones en ingresos y consumo.
La ONU informó que 9 de cada 10 familias afirmaron haber tenido que reducir su consumo diario debido a la pérdida de activos productivos, medios de vida, oportunidades laborales e ingresos, lo que ha debilitado su resiliencia frente a las crisis y ha incrementado su vulnerabilidad.
El informe también menciona las restricciones impuestas por el gobierno talibán a la educación de las niñas y al empleo de las mujeres, indicando que estas limitaciones han profundizado la brecha de género, empujando aún más a las mujeres hacia la pobreza y la exclusión social.
Según el informe, las zonas rurales, donde reside el 71 % de la población afgana, siguen privadas de servicios básicos como atención sanitaria y medios de vida sostenibles.
Afganistán está en un camino profundamente preocupante
Por su parte, Kanni Wignaraja, subsecretaria general de la ONU y directora regional del PNUD para Asia y el Pacífico, declaró que los análisis y datos del informe muestran que el pueblo afgano se encuentra en un camino profundamente preocupante.
Durante la conferencia en Kabul el jueves, Wignaraja señaló: “Las personas que han sido altamente vulnerables durante la última década ahora enfrentan desafíos aún mayores con el regreso de cientos de miles de migrantes este año y la reducción significativa del apoyo internacional, lo que ejercerá más presión sobre la vida cotidiana.”
Enfatizó además que esta situación, como siempre, agrava la ya crítica condición de mujeres y niñas, que son las más afectadas.
El informe predice que las restricciones impuestas por los talibanes a mujeres y niñas podrían causar pérdidas económicas de hasta 920 millones de dólares para Afganistán hasta el año 2026.
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