POLPRESS: La migración es una de las formas más antiguas a las que los seres humanos han recurrido a lo largo de su existencia. Este fenómeno puede ser provocado por transformaciones políticas, económicas o naturales. No obstante, en ocasiones las personas migran voluntariamente con el objetivo de transformar sus vidas; este tipo de migración se denomina “migración positiva”. Sin embargo, en Afganistán, la migración tiene en su mayoría un carácter negativo, derivado principalmente de la guerra y la inestabilidad. Aunque la migración en la historia de Afganistán tiene una larga trayectoria, el golpe de Estado de Saratan de 1352 del calendario solar (1973) marcó el inicio de una migración masiva de ciudadanos afganos hacia otros puntos del mundo, especialmente hacia países vecinos como Irán y Pakistán. Estos dos países, además de haber contribuido a la inestabilidad en Afganistán, han sido los principales receptores de refugiados afganos, y durante cuatro décadas han hecho amplio uso de ellos. La recepción de ayudas de la ONU y otras instituciones internacionales, así como el aprovechamiento en labores internas, especialmente en trabajos pesados, son ejemplos claros del uso que Irán y Pakistán han hecho de los migrantes afganos.

Con el regreso de los talibanes al poder, la ola migratoria hacia distintos países, en especial Irán y Pakistán, se intensificó. En este marco, ambos países, conforme a planes previamente establecidos, iniciaron la expulsión de refugiados afganos. En un futuro abordaré el programa iraní para la expulsión de migrantes, pero el enfoque de este escrito se centra en la expulsión desde Pakistán, que tiene como objetivo facilitar el traslado y fortalecimiento del grupo Estado Islámico de Jorasán (ISIS-K) en Afganistán.
En este artículo intentaré responder a la pregunta: ¿qué beneficios obtiene ISIS-K con la expulsión de afganos desde Pakistán?
ISIS
El grupo Estado Islámico (ISIS) es una organización terrorista que surgió inicialmente en Oriente Medio. Aunque este grupo presenta diferencias ideológicas respecto a otros grupos terroristas, con el tiempo extendió su actividad a las zonas fronterizas entre Afganistán y Pakistán. Algunas versiones sostienen que el grupo que opera bajo el nombre de Estado Islámico de Jorasán en Afganistán no es una continuación directa del ISIS de Oriente Medio, pero en la práctica sigue la misma línea ideológica. Muchos creen que Pakistán creó a ISIS-K como herramienta para asegurar sus intereses en la región.
En un artículo anterior titulado “¿Tiene EE. UU. una alternativa a los talibanes?” mencioné que Pakistán siempre ha considerado opciones sustitutas para sus grupos proxy en Afganistán. ISIS-K también es promovido y financiado por Pakistán como una alternativa a los talibanes. El proyecto de construcción de ISIS por parte del servicio de inteligencia militar de Pakistán (ISI) comenzó en las zonas fronterizas entre Afganistán y Pakistán y actualmente se está expandiendo hacia otras regiones del país. Aunque este proyecto se inició durante el gobierno anterior de Afganistán y tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en 2014, ha avanzado de manera progresiva y adaptada a las circunstancias.

Ante las preocupaciones expresadas por el gobierno anterior de Afganistán, Rusia y los países de Asia Central sobre el crecimiento de ISIS-K en el país, Pakistán cambió de táctica y buscó nuevos mecanismos para implementar su proyecto, hasta identificar la expulsión de migrantes afganos como una estrategia eficaz. Esto no significa que todos los migrantes colaboren con ISIS-K, pero entre ellos hay personas que son reclutadas por Pakistán y enviadas de regreso a Afganistán.
Según este plan, la mayoría de los expulsados son reubicados en las provincias del norte de Afganistán. Un análisis de la historia política contemporánea del país muestra que los principales acontecimientos suelen originarse en el norte. Además, el extremismo y el terrorismo han tenido menor incidencia en esas zonas, lo que convierte al norte de Afganistán —una región multiétnica y multilingüe— tanto en un terreno propicio como en una amenaza para el proyecto de expansión de ISIS. Por tanto, el retorno de migrantes a esa zona facilita la ejecución de dicho proyecto para Pakistán. Cabe destacar que este plan no es únicamente paquistaní; detrás de él hay grandes potencias, y Pakistán actúa como ejecutor. La experiencia demuestra que en la implementación de planes estratégicos en Afganistán, Pakistán ha contado con el respaldo de actores internacionales y ha priorizado sus propios intereses, obteniendo numerosas concesiones de todas las partes. En la actualidad, Pakistán apoya a los talibanes por un lado, y por otro desempeña un papel clave en el fortalecimiento de ISIS-K en Afganistán.
Por otra parte, el retorno de los migrantes a Afganistán, tras la reinstauración de los talibanes, ha traído consigo una crisis económica y ha incrementado la pobreza y la inestabilidad, factores que sirven de caldo de cultivo para el reclutamiento por parte de ISIS-K entre las masas populares, del mismo modo que la pobreza económica en décadas anteriores facilitó la captación de jóvenes por parte de los talibanes.
Además, la inseguridad interna en Pakistán ha sido orquestada por el ISI para presentar al país como víctima del terrorismo y así obtener beneficios internacionales, cuando en realidad el propio Estado utiliza a los grupos terroristas para alcanzar sus intereses nacionales y regionales.
Pakistán alega que la presencia de migrantes representa una amenaza para su seguridad interna, pero la realidad es otra. Los migrantes afganos no han tenido un papel significativo en la reciente ola de inseguridad en Pakistán. En verdad, los migrantes han sido una herramienta para obtener ventajas de organizaciones internacionales y potencias mundiales, beneficios que Pakistán ha recibido durante años bajo la excusa de su rol de país anfitrión. Ahora, con la expansión de ISIS-K como prioridad, Pakistán mata dos pájaros de un tiro: obtiene concesiones y al mismo tiempo avanza en la implementación de sus proyectos ocultos fortaleciendo a ISIS.
Escrito por: Waleed Tariq

