Polpress – Coincidiendo con la interrupción de la ayuda humanitaria de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado la suspensión de las actividades de 420 centros de salud en todo Afganistán.

Este domingo (25 de mayo), la OMS publicó un informe en la plataforma X en el que indicó que el cierre de estos centros ha afectado a más de tres millones de personas en 30 provincias del país.
Según el informe, se han cerrado 80 centros en el este, 70 en el sureste, 67 en las regiones montañosas centrales (Daikundi y Bamiyán), 62 en el noreste, 49 en el norte, 47 en el oeste, 34 en el sur y 11 en provincias centrales como Kabul, Logar y Maidan Wardak.
De acuerdo con el mismo informe, la mayor cantidad de centros suspendidos se encuentra en la provincia de Daikundi, donde 63 instalaciones han dejado de funcionar.
La OMS afirmó que la interrupción del financiamiento por parte de EE. UU. ha tenido un impacto negativo en el acceso a servicios de salud esenciales y que salvan vidas, especialmente para las personas más vulnerables.
La organización ha solicitado a los donantes que proporcionen apoyo alternativo para evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria en Afganistán.
Estados Unidos suspendió su ayuda exterior tras la llegada de Donald Trump al poder. Este país era el mayor donante a Afganistán.
Recientemente, el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Afganistán advirtió que, debido a la reducción presupuestaria, 6.3 millones de personas —en su mayoría mujeres y niñas— perderán el acceso a cuidados médicos esenciales.
Anteriormente, la OMS en Afganistán también había advertido que, por falta de presupuesto, el 80% de los centros de salud apoyados por la organización se verían obligados a cerrar.
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