POLPRESS: Un total de 84 organizaciones de derechos humanos han enviado una carta a las autoridades de la República Islámica de Irán exigiendo la suspensión inmediata de las ejecuciones de ciudadanos afganos en ese país. Según estas organizaciones, el número de ejecuciones de afganos en 2024 se ha triplicado en comparación con el año anterior.

Estas entidades, al expresar su preocupación por el creciente número de ejecuciones de afganos en Irán, señalan que la República Islámica actúa con mano libre para ejecutar a los sectores más empobrecidos, marginados y aquellos cuya muerte por parte del Estado no conlleva un alto costo político.
Citando a Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la organización Iran Human Rights, se afirma que “los afganos residentes en Irán forman parte de los grupos más vulnerables, y la República Islámica, apoyándose en un discurso anti-afgano y la eliminación de costos políticos, los ha convertido en las víctimas más baratas de su maquinaria de ejecución”.
Las organizaciones denuncian que en los últimos años, Irán ha negado el acceso consular a los acusados afganos, ha llevado a cabo juicios injustos basados en confesiones forzadas bajo tortura, y ha utilizado la ola de xenofobia y odio hacia los migrantes como justificación para facilitar estas ejecuciones.
Irán se encuentra entre los tres países con mayor número de ejecuciones en el mundo. En numerosas ocasiones, organizaciones de derechos humanos han instado al gobierno iraní a abolir la pena de muerte, pero Teherán ha hecho caso omiso a estas demandas.
La preocupación de las 84 organizaciones sobre el aumento de ejecuciones de afganos se produce en un contexto en el que, durante el último año, Teherán ha adoptado políticas más estrictas hacia los migrantes afganos y ha deportado por la fuerza a cientos de ellos a Afganistán.
Migrantes afganos han denunciado en redes sociales el trato violento por parte de la policía iraní durante los procesos de deportación.
Estadísticas sobre las ejecuciones de afganos en Irán
Según Iran Human Rights, desde 2021 —cuando los talibanes regresaron al poder en Afganistán— las ejecuciones de ciudadanos afganos en Irán han seguido una tendencia ascendente.
De acuerdo con esta organización, al menos cinco afganos fueron ejecutados en Irán en 2021, cifra que aumentó a 16 en 2022. En 2023, la República Islámica ejecutó a 80 ciudadanos afganos, y en los primeros cinco meses de 2025, ya se han registrado 22 ejecuciones.
Los medios iraníes no publican cifras precisas sobre las ejecuciones, y muchas de las personas ejecutadas son enterradas en secreto.
Las organizaciones de derechos humanos denuncian que los afganos condenados a muerte en Irán no tienen acceso a abogados independientes ni a asistencia consular.
En la carta dirigida a las autoridades iraníes, las organizaciones hacen un llamado a la comunidad internacional para que actúe de inmediato y ponga fin a estas ejecuciones.
Estas entidades advierten que “la ola de xenofobia, especialmente el sentimiento anti-afgano que el gobierno promueve para desviar la atención pública de su mala gestión económica, ha facilitado la reducción del costo político de ejecutar a afganos”.
Anteriormente, el Tribunal Supremo del régimen talibán informó que había enviado una delegación judicial a Teherán y solicitó “penas alternativas a la ejecución para los afganos condenados”.
Asimismo, este tribunal solicitó el acceso a la lista de afganos condenados a muerte en Irán.
El Poder Judicial iraní ha atribuido los delitos de los afganos condenados a muerte a “asesinato, tráfico de drogas, violación y participación en la guerra contra el Estado”. No obstante, fuentes independientes no tienen acceso a los detalles de los casos en ese país.
Aumento del 43% en las ejecuciones en la República Islámica de Irán
