Polpress – Varias organizaciones civiles defensoras de los derechos de la infancia en la República Islámica de Irán han solicitado a las autoridades del país que detengan la expulsión de niños hacia Afganistán.

Estas organizaciones, en un comunicado conjunto emitido el sábado 7 de junio, afirman que los migrantes, y especialmente los niños, enfrentan discriminación, presión psicológica y discursos de odio en Irán, y ahora se enfrentan a la pesadilla de la deportación.
El comunicado dice: «La discriminación contra los refugiados afganos, especialmente los niños, tiene una larga historia en las políticas del gobierno iraní. En los últimos tres años, los niños afganos han soportado una intensa presión psicológica: desde la violencia cotidiana y la privación estructural hasta las olas de odio en los medios, que han hecho sus vidas más difíciles.»
Las organizaciones también señalan que la política de expulsión no solo apunta a los dos millones de migrantes indocumentados, sino también a otros dos millones que poseen documentos de registro censal.
Afirmaron: «Los niños que tenían esperanza en el futuro ahora enfrentan la pesadilla de regresar a Afganistán; un país bajo dominio talibán que no les garantiza seguridad, educación ni una vida digna.»
El comunicado agrega que la ansiedad y el miedo entre los niños migrantes son claramente visibles. Según los defensores de los derechos de la infancia, «la amenaza de quedar sin acceso a la educación, el riesgo de matrimonios forzados –especialmente para las niñas– y un futuro sombrío en un país afectado por la pobreza, el desempleo y la inseguridad, exponen a estos niños a graves daños psicológicos y emocionales.»
Mientras tanto, la República Islámica de Irán ha dado a las familias migrantes indocumentadas un plazo de un mes para abandonar el país, y tras este anuncio, muchas familias se han visto obligadas a regresar a Afganistán junto con sus hijos.

