Polpress – El asesinato brutal de Kobra Rezaei, una joven migrante afgana en Teherán, ha generado una amplia repercusión en redes sociales y ha dado lugar a múltiples relatos sobre el caso.

El medio iraní “Ensaf News” informó el miércoles (11 de junio) que los restos del cuerpo de Kobra Rezaei, quien había desaparecido durante 50 días, fueron descubiertos en la casa de un hombre iraní de 32 años, y todo indica que fue asesinada de forma atroz.
Según el informe, la policía, tras las sospechas de la familia de Kobra Rezaei sobre este individuo, ingresó a su domicilio con una orden judicial y encontró los restos mutilados de la joven. Al parecer, se utilizó ácido en un intento de hacer desaparecer las evidencias del crimen.
Otra parte del cuerpo de la joven fue hallada en un basurero del condado de Pishva, en Teherán, y su identidad fue confirmada mediante una prueba de ADN.
“Ensaf News” reportó que el sospechoso era compañero de trabajo de Kobra Rezaei en una fábrica de electrodomésticos en Pakdasht, Teherán. El análisis técnico de los datos del teléfono móvil también reveló que “la última señal del celular de Kobra antes de desaparecer fue registrada cerca de la residencia del acusado”.
Inicialmente, el sospechoso negó haber cometido el crimen durante los interrogatorios, pero tras la presentación de pruebas por parte de la policía, confesó haber asesinado a la joven.
Según sus declaraciones, el crimen fue cometido después de enterarse del compromiso matrimonial de Kobra, lo cual le causó una fuerte crisis emocional.
Los cargos contra él incluyen “asesinato premeditado, mutilación del cuerpo y tentativa de destrucción de pruebas mediante el uso de ácido”.
Este trágico suceso ha provocado una oleada de indignación en medios y redes sociales, aunque hasta ahora las autoridades oficiales de la República Islámica de Irán no han hecho comentarios al respecto.

