POLPRESS: La Corte Suprema del régimen talibán anunció que 25 personas fueron azotadas en Kabul por su vinculación con el tráfico de drogas y la venta de pastillas narcóticas.

En el comunicado publicado por esta institución se indica que estas personas fueron castigadas con entre 10 y 39 latigazos. Además, se les impusieron penas de entre siete meses y dos años de prisión.
Según el comunicado, las sentencias de flagelación se aplicaron a los 25 acusados por cargos relacionados con la venta y el tráfico de hachís, metanfetamina (shisha), tabletas K y tabletas Zikp.
El comunicado de los talibanes no proporciona detalles sobre el proceso judicial, el acceso de los acusados a defensa legal, ni el lugar exacto donde se llevó a cabo el castigo.
Desde que los talibanes retomaron el poder en Afganistán, diversas organizaciones internacionales han exigido reiteradamente al grupo que ponga fin a la tortura y los castigos corporales. Sin embargo, los talibanes consideran la flagelación de “delincuentes” como parte de la ley islámica (sharía).
Anteriormente, las autoridades talibanes ya habían azotado públicamente a personas acusadas de diversos delitos, e incluso han llevado a cabo ejecuciones y castigos como la pena de qisas (ley del talión) en espacios públicos.
La comunidad internacional ha expresado profunda preocupación por estas acciones del régimen talibán.
En una de sus declaraciones más contundentes desde el regreso al poder del grupo, el líder talibán Hibatullah Akhundzada defendió la implementación de los castigos de la sharía, incluyendo la lapidación de mujeres y las flagelaciones, afirmando que, aunque estas prácticas contradicen los principios de la democracia, ellos están comprometidos a hacerlas cumplir.

