Polpress – Investigaciones recientes revelan que, durante el último mes, alrededor de 60 personas —incluidos exmilitares, civiles y activistas de derechos humanos— han sido asesinadas en distintos incidentes bajo el gobierno de los talibanes.

Estos hechos ocurrieron entre el 22 de junio y el 22 de julio, periodo en el cual unas 60 personas fueron asesinadas por individuos no identificados en 20 provincias de Afganistán. De ese total, 25 murieron en asesinatos colectivos o intrafamiliares.
Según los hallazgos, las provincias de Badakhshan en el noreste y Kandahar en el sur —sede del liderazgo talibán— registraron las tasas más altas de homicidios en el último mes.
A principios de la semana pasada, se informó que los cuerpos de cuatro jóvenes fueron hallados en el distrito de Raghistán, provincia de Badakhshan. Las víctimas, con las manos atadas, fueron ejecutadas durante la noche.
Fuentes locales indicaron que los fallecidos eran residentes del distrito de Khwahan y trabajaban en una mina de oro.
Ese mismo día, en la provincia de Baghlan (norte del país), se reportó un enfrentamiento armado entre dos familias en el área de Shahr-e-Kohna, distrito de Baghlan Central, que dejó cinco muertos y once heridos.
Según los informes del domingo pasado, la disputa entre ambas familias se originó por un conflicto de tierras.
Asesinato de cinco miembros de una familia en Ghazni
Por otro lado, fuentes locales informaron hace dos semanas que en la aldea de Tolakhel, distrito de Qarabagh, provincia de Ghazni, cinco miembros de una misma familia fueron asesinados de manera misteriosa.
Khalid Sarhadi, portavoz del comando de seguridad talibán en Ghazni, declaró que “hombres armados no identificados” ingresaron a la casa durante la noche y abrieron fuego contra los miembros de la familia, que incluían a un hombre, una mujer y tres niños.
Asesinato de tres miembros de una familia en Baharak, Badakhshan
Asimismo, hace dos semanas, hombres armados ingresaron a una vivienda en la aldea de Khairabad, distrito de Baharak, en Badakhshan, y asesinaron a tres miembros de la familia: el padre, su hija joven y su nieto adolescente.
Fuentes locales informaron que el motivo del crimen fue un robo a mano armada. Según las fuentes, los atacantes sabían que la familia tenía una suma de dinero en casa y, al irrumpir para robar, también cometieron los asesinatos.
El comando talibán en Badakhshan anunció la detención de cuatro hombres presuntamente vinculados con el asesinato de los tres miembros de la familia, aunque no ofreció detalles sobre los motivos del crimen.
Estas cifras son solo una muestra de los incidentes de seguridad y crímenes registrados bajo el régimen talibán. Es probable que el número real sea aún mayor, pero no ha sido difundido por los medios.
A pesar de que los talibanes afirman haber garantizado la seguridad en todo el país, los hechos indican que la situación es incluso peor que antes. A través de información falsa y declaraciones engañosas, los talibanes intentan desviar la percepción internacional sobre la realidad de la seguridad en Afganistán.
