Polpress – Un nuevo informe del relator especial de la ONU sobre los derechos humanos en Afganistán revela que el sistema legal y judicial de los talibanes se ha convertido en un arma para reprimir a las mujeres y niñas del país.

El informe fue presentado el miércoles (6 de agosto) ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Según este documento, las acciones de los talibanes contra las mujeres y niñas constituyen crímenes de lesa humanidad.
Richard Bennett, autor del informe, explicó que los talibanes, tras tomar el poder en Afganistán, suspendieron la constitución y las leyes que protegían a mujeres y niñas, y destituyeron a todos los jueces del gobierno anterior, incluidas 270 juezas.
El informe indica que los talibanes han reemplazado a los jueces anteriores por hombres sin formación ni experiencia jurídica, que dictan sentencias basadas únicamente en las interpretaciones extremas de la religión que sostiene el grupo. También han tomado control total sobre los órganos encargados de hacer cumplir la ley e investigar los delitos.
El informe de Bennett se centra en el acceso a la justicia y la protección de mujeres y niñas, y está basado en entrevistas en línea con más de 110 afganos dentro y fuera del país.
Bennett afirmó que los talibanes no respondieron a la versión preliminar del informe ni a la solicitud de información sobre sus esfuerzos para garantizar el acceso a la justicia y la protección de mujeres y niñas.
Los talibanes aseguran aplicar justicia conforme a la “sharía islámica”, pero según religiosos y expertos, su interpretación no se aplica en ningún otro país islámico y no está en consonancia con las enseñanzas del islam.
El informe señala: “Hoy en día no existe ninguna jueza, fiscal o abogada en Afganistán, y esta situación ha privado a mujeres y niñas de vías seguras para denunciar la violencia o defender sus derechos.”
Bennett subrayó que la obligación impuesta por los talibanes de que las mujeres estén acompañadas por un hombre al acudir a las instituciones representa un obstáculo grave para presentar denuncias o asistir a los tribunales. Esta norma afecta especialmente a viudas, mujeres cabeza de familia, personas desplazadas y con discapacidad.
También señaló que las mujeres que acuden al sistema judicial talibán para exigir justicia, resolver conflictos familiares, obtener documentos oficiales o incluso como acusadas, enfrentan un entorno hostil y, en la mayoría de los casos, sus quejas son desestimadas por los tribunales.
El relator especial de la ONU sobre derechos humanos agregó que, ante estos obstáculos, muchas mujeres se ven obligadas a recurrir a mecanismos tradicionales e informales de justicia, como las jirgas y los consejos comunitarios de ancianos, o a mediaciones informales de clérigos, líderes comunitarios o familiares.
Richard Bennett instó a los países a apoyar los esfuerzos para remitir el caso de Afganistán a la Corte Internacional de Justicia por la violación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

