POLPRESS: Más de 100 organizaciones de derechos humanos, mediante la publicación de una carta abierta, exigieron la creación de un mecanismo de investigación independiente que permita llevar a juicio a los responsables de crímenes en Afganistán.
La carta fue enviada al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y a la Unión Europea, subrayando la necesidad de abordar tanto los crímenes del pasado como los que se siguen cometiendo en la actualidad en Afganistán.

Las organizaciones, aludiendo a la represión de las mujeres por parte de los talibanes, enfatizaron la urgencia de tomar medidas inmediatas para garantizar justicia.
La carta está firmada por 107 entidades civiles afganas y organizaciones internacionales de derechos humanos. En ella solicitan al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y a la Unión Europea que actúen de manera inmediata para garantizar la rendición de cuentas respecto a los crímenes cometidos en Afganistán.
El documento señala que en los últimos cuatro años, bajo el gobierno talibán, el pueblo afgano ha sufrido graves violaciones a los derechos humanos. Se mencionan ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas, discriminación múltiple contra mujeres y niñas, restricciones en su acceso a la educación y al trabajo, exclusión de la vida pública, represión de minorías étnicas y religiosas —incluidos hazaras, chiíes, sijs e hindúes—, así como presiones contra activistas civiles, periodistas, artistas, abogados y jueces.
Entre los firmantes figuran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Federación Internacional por los Derechos Humanos y la Asociación Internacional de Abogados.
Los firmantes subrayan que décadas de impunidad han sido la causa principal de la repetición de crímenes en Afganistán y que la única vía para romper este ciclo es establecer un mecanismo independiente para recopilar pruebas, investigar y dar seguimiento a los crímenes internacionales.
La carta recalca que dicho mecanismo debe garantizar a las víctimas el acceso a la verdad, a la justicia y a una reparación, además de poner fin al ciclo de violencia.
Asimismo, se enfatiza que el mecanismo propuesto debe operar en paralelo con los esfuerzos de la Corte Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia y los tribunales nacionales que ejerzan jurisdicción universal.
Los firmantes advierten que, si el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ignora esta petición, el ciclo de violaciones a los derechos humanos y la violencia en Afganistán continuará, impidiendo la creación de un proceso de justicia transicional en el país.
En el pasado, organizaciones internacionales han denunciado repetidamente las violaciones generalizadas de derechos humanos cometidas por los talibanes y, aportando informes y evidencias, han solicitado una acción internacional.
Los talibanes, sin embargo, han rechazado estas acusaciones en múltiples ocasiones, argumentando que actualmente se aplica la sharía islámica, e instando a las organizaciones y países del mundo a no interferir en la administración de su gobierno.
Las organizaciones firmantes sostienen en su carta que “los ataques sistemáticos de los talibanes contra los derechos de mujeres y niñas, la restricción del espacio cívico, las ejecuciones arbitrarias y las acciones de represalia” continúan en el quinto año de su dominio.
Human Rights Watch ha descrito estas acciones de los talibanes como “crímenes de lesa humanidad en forma de persecución de género”, mientras que expertos de la ONU han calificado las restricciones contra las mujeres como un “apartheid de género”.
La organización también señaló que la creación de un mecanismo especial de investigación, similar a los que se establecieron para Siria y Myanmar, podría convertirse en una herramienta eficaz para avanzar en la justicia en Afganistán.
Los grupos de derechos humanos afganos e internacionales insisten en la necesidad de más acciones para combatir la “impunidad profundamente arraigada en el corazón de la crisis”.
Richard Bennett, relator especial de la ONU para los derechos humanos en Afganistán, advirtió a comienzos de este año que “el fracaso de la comunidad internacional en exigir responsabilidades a los talibanes los ha envalentonado”.
La carta también destaca el papel de la Unión Europea en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, afirmando que puede, mediante la presentación de una resolución para establecer un mecanismo de investigación independiente, brindar la oportunidad de hacer rendir cuentas por los crímenes pasados y actuales en Afganistán.

