La UE dio luz verde para que ambos países se unan al espacio libre de controles en las fronteras internas a partir de marzo.
Los países de la Unión Europea (UE) acordaron este sábado (30.12.2023), por unanimidad, el ingreso gradual de Rumanía y Bulgaria en el espacio de libre circulación Schengen después de que Austria, el último país de los Veintisiete que se oponía a la medida, levantara su veto.

La decisión implica que, a partir de marzo, se eliminarán los controles en las fronteras interiores aéreas y marítimas con esos dos países -que ingresaron en la UE en 2007-, con el compromiso además de Austria, Bulgaria y Rumanía de acordar más tarde la fecha del fin de los controles terrestres, informó la presidencia española de turno del Consejo de la UE.
“Enhorabuena a los ciudadanos de Rumanía y Bulgaria por la extensión de Schengen para los pasajeros de transporte marítimo y aéreo”, indicó el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a través de su perfil en la red social X.
Michel apuntó que se trata de “un paso esperado hace tiempo por los ciudadanos rumanos y búlgaros para disfrutar de una libertad de movimiento más fácil, con la perspectiva del transporte terrestre por llegar”.
Un momento histórico
“Hoy es un momento histórico para Bulgaria y Rumanía. Y un día de gran orgullo para los ciudadanos rumanos y búlgaros”, declaró en un comunicado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien elogió de los dos países el “duro trabajo, compromiso y perseverancia”.
La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, dijo en X que la decisión “ha tardado mucho tiempo en llegar” pero “hace a nuestra Unión más fuerte y a nuestra gente más segura”.
Fuentes del Ministerio del Interior de España calificaron el acuerdo de “histórico” y aseguraron que era una de las prioridades de la presidencia de turno española del Consejo de la UE que concluye mañana.
Afirmaron además que el progresivo levantamiento de los controles en las fronteras interiores de Bulgaria y Rumanía “fortalecerá y ampliará” el espacio de libre circulación europea y facilitará los desplazamientos de millones de personas, con “un impacto social y económico muy positivo en toda la región”.
La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, señaló que esta “decisión histórica” del Consejo “llega tras 13 años de bloqueo y es el resultado del compromiso y la determinación políticos”, y confió en “que el año que viene el Consejo esté igualmente en condiciones de decidir sobre la supresión de los controles en las fronteras terrestres”.

