Romy Qahtani, la Reina de la Belleza Mundial de Arabia Saudita, dice que su país nunca ha sido tan estricto en la interpretación de la religión como lo es Afganistán hoy en día.

Qahtani le dijo a la televisión Afganistán Internacional que su mensaje para el grupo gobernante de Afganistán es que el Islam, según los versículos del Corán, es para facilitar, no para ser estricto.
Ella recitó el versículo 185 del sura Al-Baqarah de Corán dirigido a los líderes talibanes, que se traduce como: “Dios quiere aliviarles y no quiere imponerles dificultades”.
Qahtani, de 30 años, ha representado a Arabia Saudita en competencias de Miss y Reina de la Belleza en varios países en los últimos años.
Ella calificó la situación de las mujeres en Afganistán como lamentable y dijo que las mujeres sauditas “bajo la visión de mundo de Mohammed bin Salman”, el influyente príncipe heredero de Arabia Saudita, “ahora han alcanzado sus derechos completos”.

Al mismo tiempo que se virilizan videos y fotos de la participación de la Qahtani en concursos de belleza con el nombre y la bandera de Arabia Saudita, las declaraciones de Mohammed bin Salman en redes sociales y medios de comunicación circulan, afirmando que “ahora en Arabia Saudita, son las mujeres quienes deciden sobre su vestimenta”.
Según Qahtani, sin enfrentar ninguna oposición de su familia y la sociedad saudita, ha representado a Arabia Saudita en concursos de Reina de la Belleza y Miss en varios países, incluyendo Egipto, Italia, Argelia, Malasia y Camboya.

Las fotos y videos de esta joven saudita con un atuendo moderno y la bandera de Arabia están siendo compartidos de mano en mano en las redes sociales mientras que las mujeres en Afganistán bajo el gobierno talibán enfrentan las restricciones más severas.
Ella le dijo a los líderes talibanes que las mujeres son la mitad de la sociedad y pueden desempeñar un papel vital en el progreso del país.
Los talibanes han impuesto severas restricciones contra las mujeres desde que tomaron el poder en Afganistán. Actualmente, las niñas mayores de sexto grado no tienen derecho a la educación y se les ha negado el derecho al trabajo, viajar, ir a parques y hacer ejercicio.

