La ONU ha expresado una gran preocupación por lo que denomina el aumento de la desnutrición aguda entre los niños en Afganistán, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha informado que 875,000 niños en Afganistán están en riesgo de muerte.
UNICEF, en un informe publicado, señala que las inundaciones repentinas devastadoras, tras los terremotos y las sequías de los últimos años, han destruido los cultivos agrícolas, amenazando aún más la seguridad alimentaria en Afganistán.

Este fondo ha solicitado a la comunidad internacional que ayude a la ONU en sus esfuerzos de asistencia para salvar la vida de los niños desnutridos.
Según el informe publicado por UNICEF, los impactos climáticos, incluidas las lluvias torrenciales en abril, han dañado los cultivos agrícolas, lo que ha llevado a una escasez de alimentos. UNICEF manifiesta su preocupación por la seguridad alimentaria de miles de niños, cuya nutrición está directamente afectada por esta situación.
El informe de UNICEF indica que las inundaciones han destruido “todo” lo que poseían los agricultores.
En los últimos meses, varias partes de Afganistán han sido testigos de inundaciones “extensas”. Esta situación, además de destruir cultivos y tierras agrícolas, ha demolido cientos de hogares y causado la muerte de decenas de personas.
Según las estadísticas publicadas por UNICEF, las inundaciones en las provincias occidentales y septentrionales de Afganistán en las últimas semanas han desplazado a más de cinco mil familias. Según UNICEF, solo en la provincia de Baghlan, tres mil casas fueron destruidas, 150 personas murieron y al menos 220 resultaron heridas.
La ONU afirma que, en un país donde el 80% de la población depende de la agricultura, los desastres naturales recurrentes tienen un impacto directo en la alimentación de las familias, especialmente en las zonas rurales.
UNICEF señala que los niños en las áreas afectadas por las inundaciones no tienen suficiente comida ni agua potable “limpia”. Según esta organización, miles de niños enfermos tampoco tienen acceso a centros de salud.

