Todavía nadie sabe con certeza cómo se llevaron a cabo los atentados tecnorristas que explotaron los buscapersonas de Hezbollah. Sin embargo, existe una posibilidad que resulta extremadamente aterradora:

Una teoría simple sugiere que los explosivos fueron colocados dentro de los dispositivos buscapersonas y que se detonaron al mismo tiempo, alcanzando un número considerable (más de 3,000). Aunque esto demuestra la profundidad de la infiltración y la complejidad operativa de los organizadores del ataque, es menos aterrador en comparación con la segunda posibilidad. La segunda teoría, que es mucho más inquietante, plantea que los atacantes lograron hackear los buscapersonas y aumentar la temperatura de la batería de tal manera que provocara su explosión.
Si esta teoría es correcta, significa que es posible hacer lo mismo con cualquier dispositivo electrónico que utilice una batería de litio. A nuestro alrededor estamos rodeados de dispositivos con baterías de litio, y si esos dispositivos están conectados a sistemas que puedan ser hackeados, como redes de internet o telecomunicaciones, existe la posibilidad de que una persona u organización logre acceder a ellos y aumentar la temperatura de las baterías hasta el punto de provocar una explosión.

Si la agencia de espionaje israelí (Mossad) ha descubierto este método, tarde o temprano este conocimiento podría caer en manos de grupos terroristas, quienes podrían usarlo para llevar a cabo un ataque tecnorrista a gran escala.
¡El futuro es aterrador!
Una advertencia amistosa: aprendamos de lo que le sucedió a los miembros afectados de Hezbollah en Líbano y evitemos poner dispositivos electrónicos como los teléfonos móviles en los bolsillos frontales de los pantalones.
Sattar Saeedi, periodista.

