Polpress – Nasir Ahmad Fayiq, el representante interino de Afganistán en la ONU, afirmó que las políticas actuales de los talibanes están dirigiendo a Afganistán hacia una crisis más profunda.

Fayiq hizo estas declaraciones ayer (22 de octubre) en la reunión del Tercer Comité de la 79ª Asamblea General de la ONU, señalando que la situación de los derechos humanos en Afganistán es extremadamente preocupante.
Al destacar que Afganistán enfrenta una crisis profunda en todos los aspectos de los derechos humanos, sociales, económicos y políticos, Fayiq expresó que el gobierno de los talibanes, basado en la opresión institucionalizada y dominado por los hombres, ha llevado a una erosión catastrófica de los derechos fundamentales, especialmente para las mujeres y las niñas marginadas.
El representante interino de Afganistán también añadió que las mujeres y las niñas han sido sistemáticamente excluidas de la vida pública y confinadas bajo estrictas restricciones en sus hogares.
Al referirse a la prohibición de la educación para las niñas y al aumento de las escuelas religiosas en Afganistán, agregó que estas escuelas se centran principalmente en la talibanización y el extremismo a través de una interpretación errónea de los estudios islámicos.
Fayiq señaló que existe un temor creciente de que estas escuelas yihadistas promuevan el extremismo y el terrorismo, e incluso actúen como centros de reclutamiento para los talibanes, lo que desestabilizaría aún más a Afganistán y la región.
También afirmó que las políticas de los talibanes no reflejan las tradiciones del pueblo afgano ni los verdaderos valores del Islam, y violan sistemáticamente los compromisos internacionales de Afganistán bajo los tratados de derechos humanos.
Estas declaraciones se producen en un momento en el que el gobierno interino de los talibanes ha prohibido a las niñas asistir a escuelas y universidades durante los últimos tres años, mientras que al mismo tiempo ha aumentado el número de madrasas y escuelas religiosas en todo Afganistán.
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