Polpress – Varias activistas de derechos de las mujeres, derechos humanos y miembros de organizaciones civiles de Afganistán han enviado una carta abierta a la Corte Penal Internacional, pidiendo que todos los líderes y altos funcionarios ejecutivos talibanes sean procesados judicialmente y que se emita una orden de arresto internacional en su contra.

En esta carta, solicitan que se reconozcan los “crímenes contra las mujeres” en Afganistán como “crímenes de lesa humanidad”, “apartheid de género” y “crímenes de guerra”.
Los firmantes de la carta también han señalado que los “crímenes sexuales” y la “violencia organizada” contra las mujeres, incluyendo la violación, el matrimonio forzado y la esclavitud sexual, deben ser considerados como “herramientas de represión política” y “limpieza de género”, y que sus perpetradores deben ser condenados a las penas más severas.
Han declarado que, durante los últimos tres años, los talibanes han reprimido de manera organizada y sistemática a las mujeres a través de leyes, regulaciones y actos violentos, lo que constituye una violación flagrante del derecho internacional, incluyendo el Estatuto de Roma, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
Las activistas de derechos de las mujeres y civiles de Afganistán en esta carta también exigen más presión política y económica sobre los talibanes para que levanten las restricciones contra las mujeres, implementen programas de protección para las defensoras de los derechos de las mujeres y faciliten su salida segura de Afganistán.
Estas activistas han subrayado que la situación de las mujeres en Afganistán constituye una crisis de derechos humanos y un crimen organizado contra la humanidad, y no debe ser ignorada.

