POLPRESS: El periódico The Wall Street Journal ha informado que la creciente inclinación de adolescentes hacia el “terrorismo” ha planteado un serio desafío para las agencias de seguridad europeas. Autoridades europeas han advertido que se está formando una nueva generación de extremistas en el espacio virtual, algunos de los cuales tienen menos de 15 años.
Según el informe, en los últimos meses numerosos adolescentes, incluso menores de 14 años, han sido arrestados en toda Europa por presuntamente planear atentados terroristas en espacios públicos como salas de conciertos, centros comerciales y lugares de culto.

Las estadísticas oficiales indican un notable aumento en las amenazas terroristas en Europa.
El número total de ataques terroristas —incluyendo los exitosos, fallidos y frustrados— se cuadruplicó en la Unión Europea de 2022 a 2023, alcanzando los 120 casos.
En el mundo occidental, las víctimas del terrorismo aumentaron en un 61 %, registrándose 67 atentados realizados.
Detención de terroristas adolescentes
En mayo de 2024, una niña de 14 años oriunda de Montenegro fue arrestada en Austria por planear un ataque contra personas que ella calificaba de “infieles”. La policía encontró en su casa un hacha, un cuchillo y propaganda del Estado Islámico (ISIS).
Otra adolescente de 14 años fue detenida en Austria en febrero por planear un atentado en una estación de tren.
El año pasado, tres conciertos de Taylor Swift en Viena fueron cancelados tras la detención de tres sospechosos de entre 17 y 19 años, quienes planeaban un ataque que, según la CIA, estaba “completamente desarrollado” y podría haber causado cientos de muertes.
Uno de los casos más destacados que preocupa a las autoridades europeas es el de Abdulkarim Gadaev, un refugiado checheno de 19 años que actualmente enfrenta juicio en Bélgica. Tras la deportación de su padre de Francia a Rusia, Gadaev se aisló y expresó en línea su deseo de repetir el mortal ataque de 2015 contra la sala Bataclan de París.
Factores que alimentan el extremismo entre adolescentes
Según The Wall Street Journal, varios factores clave impulsan el crecimiento del extremismo juvenil: la propaganda radical que ahora se difunde más rápidamente gracias a la inteligencia artificial; la fuerte influencia de redes sociales como TikTok que, mediante algoritmos inteligentes, capturan la atención juvenil; y eventos mundiales como la guerra en Gaza, que impactan profundamente a jóvenes que están empezando a comprender los asuntos políticos.
Por otro lado, una investigación de Peter Neumann, profesor de estudios de seguridad en el King’s College de Londres, ofrece una perspectiva preocupante. El estudio revela que dos tercios de los 60 islamistas radicales arrestados en Europa durante los ocho meses posteriores al inicio de la guerra en Gaza eran adolescentes.
Crecimiento del extremismo de derecha
La amenaza del extremismo no se limita a grupos islamistas. Las ideologías de extrema derecha también están ganando terreno entre la juventud europea.
En enero de este año, la policía de Bélgica arrestó a un adolescente de 14 años con ideas neonazis acusado de planear un ataque contra una mezquita.
Las cifras reflejan una situación alarmante. Un tercio de los casos de terrorismo en Bélgica entre 2022 y 2024 involucraron a menores de edad. En el Reino Unido, alrededor del 20 % de los sospechosos de terrorismo son niños.
Durante la pandemia de COVID-19, los únicos arrestos por terrorismo que aumentaron fueron los de menores, mientras que en los demás grupos etarios disminuyeron.
El rol del entorno digital
Expertos señalan que casi todos los jóvenes radicalizados lo hacen en entornos virtuales, lo que dificulta su detección.
Los datos muestran que el 93 % de los atentados terroristas mortales en Occidente durante los últimos cinco años fueron perpetrados por “lobos solitarios”.
El proceso de radicalización se ha acelerado notablemente. Mientras que en 2002 tomaba un promedio de 16 meses, para 2015 ese período ya se había reducido en un 40 %, y hoy en día puede durar solo unas semanas.
En el entorno digital, las fronteras entre distintas ideologías extremistas se han difuminado: grupos con posturas diversas, pero creencias compartidas como el odio hacia las mujeres o el autoritarismo, se inspiran mutuamente.
En este contexto, supremacistas blancos muestran interés por las enseñanzas del Estado Islámico, mientras que yihadistas adoptan retóricas de la extrema derecha.
Los grupos terroristas ya no dependen de una cadena de mando directa, sino que utilizan masivamente la propaganda en redes sociales para incitar a los adolescentes a cometer actos violentos.
Ante la complejidad sin precedentes de estos casos, las autoridades europeas han solicitado la cooperación de las empresas tecnológicas para enfrentar este desafío creciente.
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