Polpress – Un grupo de mujeres afganas manifestantes que residen en Pakistán calificaron de crueles las recientes declaraciones de Cheryl Benard, esposa de Zalmay Khalilzad, exrepresentante de Estados Unidos para Afganistán.

Cheryl Benard, escritora y esposa de Khalilzad, escribió recientemente un artículo sobre la deportación de inmigrantes afganos desde Estados Unidos, afirmando que Afganistán es un país seguro y que los ciudadanos afganos pueden regresar.
Al referirse a la situación de las mujeres en Afganistán, señaló que solo las escuelas públicas están cerradas para niñas a partir del sexto grado, mientras que las escuelas privadas “pueden operar en cualquier nivel”, lo que, según ella, podría ser una opción para los retornados.
Estas declaraciones provocaron una fuerte reacción entre los usuarios de redes sociales y activistas por los derechos de las mujeres afganas, muchos de los cuales pidieron llevar a Benard ante la Corte Penal Internacional en La Haya.
Miembros del movimiento de mujeres “Ventana de Esperanza” con sede en Pakistán afirmaron que Cheryl Benard ha intentado repetidamente, desde su posición en círculos intelectuales y medios occidentales, presentar a los talibanes como un poder legítimo y “dialogable”.
Una de las integrantes del movimiento expresó que las palabras de Benard sobre las mujeres no solo carecen de fundamento, sino que son crueles. Calificó sus declaraciones como una ofensa clara al dolor y sufrimiento de las mujeres afganas.
Las integrantes del movimiento “Ventana de Esperanza” sostienen que Benard, quien vive en seguridad y bienestar, no tiene derecho a hablar en nombre de mujeres que no tienen siquiera la oportunidad de alzar su voz.
Cheryl Benard también rechazó las restricciones impuestas por los talibanes sobre la vestimenta de mujeres y niñas en Afganistán, diciendo: “Contrario a la narrativa de los medios occidentales, que aseguran que las mujeres deben estar completamente cubiertas y acompañadas por un tutor masculino en público, yo vi a muchas mujeres solo con un pañuelo en la cabeza, sin cubrirse el rostro, solas o en grupos femeninos caminando por las calles.”
Expansión de la protesta del “Labial Rojo” de mujeres contra los talibanes

