Polpress – La Dirección de Promoción de la Virtud de los talibanes en el distrito de Alingar, en la provincia de Laghman, ha anunciado que ha incendiado 109 instrumentos musicales que habían sido confiscados durante los últimos meses en celebraciones populares.

Según medios locales e imágenes difundidas del acto, entre los instrumentos quemados se encontraban altavoces y dafs (panderetas tradicionales), que fueron destruidos en el fuego.
Desde que tomaron el control de Afganistán en agosto de 2021, los talibanes, que consideran la música como algo prohibido (haram), han confiscado y destruido sistemáticamente instrumentos musicales y equipos relacionados.
Esta medida forma parte de las políticas estrictas de los talibanes para imponer su interpretación de la sharía, en la que tocar música, bailar y celebrar son considerados actos prohibidos.
El Ministerio de Promoción de la Virtud declaró que, solo el año pasado, se quemaron más de 21,000 instrumentos musicales en todo el país.
Estas políticas han generado fuertes críticas por parte de activistas de derechos humanos y sectores culturales afganos, quienes las consideran una represión de las libertades individuales y una destrucción del patrimonio cultural del país.
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