Polpress – Un grupo de doctoras ha advertido que debido a la escasez de médicas, enfermeras y parteras en Afganistán, los pacientes enfrentan serias dificultades.

Najma Sama Shafa, ginecóloga y obstetra, declaró a medios internacionales que la prohibición del trabajo femenino es desastrosa y que la falta de mujeres en los centros de salud se siente gravemente.
Añadió que, debido a los desafíos y tensiones crecientes en su lugar de trabajo, ha sufrido migrañas durante mucho tiempo.
A pesar de las crecientes restricciones impuestas por los talibanes, la doctora Shafa continúa trabajando junto a su equipo en el sector de la salud.
Esta especialista advierte que si continúa la prohibición de la educación sanitaria para las mujeres, la situación en Afganistán empeorará aún más.
Dijo: “Las médicas, parteras y enfermeras están envejeciendo cada día y un día morirán. ¿Quién prestará servicios después de ellas?”
La doctora Shafa, al advertir sobre las consecuencias catastróficas de prohibir la educación femenina, especialmente en el campo de la salud, ha pedido a los talibanes que cambien su política.
El Ministerio de Salud Pública de los talibanes ordenó a mediados del mes de Qaws del año pasado la prohibición de la educación para mujeres y niñas en instituciones sanitarias en todo el país.
Tras esta decisión, fuentes del ministerio informaron a los medios que como resultado de esta prohibición, unas 35.000 estudiantes de 10 instituciones públicas y 150 privadas se vieron impedidas de continuar sus estudios en medicina y enfermería.
UNICEF advirtió en el mes de Hamal de este año que si continúa la prohibición de la educación médica para mujeres, más de 5.000 madres e hijos podrían perder la vida este año.
Según esta organización, la continuidad de estas prohibiciones podría provocar la muerte de al menos 1.600 madres y 3.500 recién nacidos.

