Polpress – Un funcionario de la República Islámica de Irán ha afirmado que el tráfico de drogas desde Afganistán, bajo control de los talibanes, hacia este país y otros países aún continúa.

Según ISNA, Mohammad Nerimani, director general de la Oficina de Relaciones Internacionales de la Sede para la Lucha contra las Drogas de Irán, declaró que Irán, Tayikistán y Rusia están en la primera línea de la lucha contra el tráfico de drogas originado en Afganistán.
Este funcionario iraní agregó: “El proyecto de establecer un centro de control de drogas en Tayikistán, país vecino de Afganistán, tiene como objetivo facilitar la comunicación y fortalecer el intercambio oportuno de información operativa, y está en la agenda de la Organización de Cooperación de Shanghái.”
Según Nerimani, la Organización de Cooperación de Shanghái ha intensificado sus esfuerzos para controlar las fronteras y prevenir el tráfico de drogas.
Sin embargo, el director de la Oficina de Relaciones Internacionales de la Sede para la Lucha contra las Drogas de Irán señaló la falta de un mecanismo de intercambio de información como uno de los desafíos de la Organización de Cooperación de Shanghái.
Añadió que existen discrepancias en cuanto a la lucha contra el tráfico de drogas y las actividades terroristas, y que los niveles de los problemas y prioridades para enfrentar estos desafíos varían.
El Sr. Nerimani calificó a Afganistán como el mayor productor de drogas del mundo y añadió que la producción de metanfetamina en ese país ha aumentado.
El director de la Aduana Fronteriza de Dogharoun en Taybad, provincia de Jorasán Razaví en Irán, informó anteriormente que el año pasado se incautaron 290 kilos de drogas, tanto sintéticas como tradicionales, en la frontera con Afganistán.
No obstante, desde su llegada a Kabul, los talibanes anunciaron en sus primeras medidas la prohibición del cultivo y tráfico de drogas; aunque el nivel de cultivo de amapola en Afganistán ha disminuido, el contrabando sigue en curso tanto a nivel regional como internacional, con precios elevados.
Los talibanes han contratado a cientos de expertos internacionales para fabricar drones suicidas

