Polpress – Un grupo de mujeres y activistas de derechos humanos afganas, durante la 59.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, pidió a la comunidad internacional que no reconozca al régimen talibán.

La 59.ª sesión del Consejo se celebró el lunes (16 de junio) en Ginebra. En este evento, representantes de mujeres afganas, activistas de derechos humanos y delegados de distintos países debatieron sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán.
Fatema Amiri, sobreviviente del atentado al centro educativo Kaj en el oeste de Kabul, pidió al mundo que no otorgue reconocimiento a los talibanes.
Declaró abiertamente que las niñas afganas necesitan apoyo y acción colectiva para acceder a su derecho a la educación, no solo palabras sobre justicia.
Amiri añadió: “Hablar de justicia y apoyo no es suficiente. Necesitamos acción. Necesitamos proteger a las niñas que luchan por su derecho a aprender y crear oportunidades que salven el futuro de la oscuridad”.
Por otro lado, Zahra, otra mujer afgana que participó virtualmente en la sesión, compartió su experiencia de vida bajo el régimen talibán.
Contó que, debido a las restricciones impuestas por los talibanes, se vio obligada a casar a su hija en contra de su voluntad.
Dijo: “En Afganistán no hay justicia. Cuando no hay un sistema que escuche nuestras voces, no hay refugio. No hay libertad para caminar ni para estudiar. No hay tribunales ni protección”.
Asimismo, Maryam Mitra, activista por los derechos de las mujeres y otra participante en la sesión, expresó su preocupación por la situación de las mujeres en Afganistán. Dijo que el pueblo afgano enfrenta represión sistemática y privación de derechos fundamentales.
Maryam Mitra declaró: “Hoy no hablo solo con mi propia voz, sino que traigo conmigo las voces de innumerables mujeres, especialmente escritoras, poetas y narradoras oprimidas que ya no pueden hablar libremente”.
Durante la misma sesión, Richard Bennett, relator especial de la ONU sobre derechos humanos, también pidió una acción inmediata y coordinada de la comunidad internacional para poner fin a las violaciones sistemáticas de derechos humanos en Afganistán.
Bennett afirmó: “La situación de los derechos humanos en Afganistán —especialmente para mujeres, niñas, minorías y defensores de derechos humanos— es profundamente alarmante y no se puede ignorar”.
