POLPRESS: La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido una orden de arresto, calificada por muchos como “sin precedentes”, contra Hibatullah Akhundzada, líder del régimen talibán, y Abdul Hakim Haqqani, su juez supremo.
Según la orden emitida, ambos están acusados de “crímenes de lesa humanidad”.

Anteriormente, en febrero de este año, Karim Khan, fiscal jefe de la CPI, había solicitado al tribunal la emisión de órdenes de arresto contra Hibatullah Akhundzada y Abdul Hakim Haqqani.
Durante más de dos décadas, el grupo talibán ha sido acusado de repetidas y graves violaciones a los derechos humanos en Afganistán. Desde su retorno al poder en agosto de 2021, y especialmente tras la exclusión sistemática de las mujeres de la vida pública, organismos internacionales los han acusado de implementar un apartheid de género y continuar cometiendo abusos graves contra los derechos humanos. Los portavoces del grupo han rechazado constantemente estas acusaciones.
En respuesta a la orden emitida, las Naciones Unidas han declarado que, pese al mandato de la Corte Penal Internacional, continuarán su cooperación con los talibanes.
El portavoz del Secretario General de la ONU, en declaraciones a Afghanistan International, afirmó que la organización seguirá interactuando con los talibanes. En cuanto al impacto de esta decisión sobre el proceso de Doha, señaló: “Debemos seguir impulsando cualquier proceso político que contribuya a mejorar la vida de todo el pueblo afgano”.
¿Cuáles han sido las reacciones a esta decisión?
Horas después de emitida la orden, diversas figuras destacadas de derechos humanos expresaron su apoyo, y algunas organizaciones defensoras incluso solicitaron el enjuiciamiento de todos los líderes talibanes.
Human Rights Watch, en un comunicado, instó a la comunidad internacional a apoyar la ejecución de las órdenes de arresto contra los líderes talibanes.
Liesl Gerntholtz, una de las directoras de HRW, calificó el arresto del líder y del juez supremo talibán como un paso importante hacia la justicia. Según Gerntholtz, “estos dos altos cargos talibanes están siendo perseguidos por sus actos represivos”.
El comunicado cita también que la oficina del fiscal de la CPI debe continuar con sus investigaciones para garantizar justicia para todas las víctimas de violaciones a los derechos humanos, incluyendo aquellas perpetradas por los talibanes, el Estado Islámico de Jorasán (ISIS-K), las fuerzas de seguridad del antiguo gobierno afgano y las tropas de Estados Unidos.
“Romper el ciclo de violencia e impunidad en Afganistán requiere acceso igualitario a la justicia para todas las víctimas”, concluyó Gerntholtz.
Malala Yousafzai, ganadora del Premio Nobel de la Paz, expresó que la orden de la CPI envía un poderoso mensaje a las mujeres afganas que luchan por sus derechos.
Según Malala, esta medida demuestra que los responsables de violaciones contra mujeres y niñas deben rendir cuentas por sus crímenes.
Fawzia Koofi, activista de derechos humanos y exparlamentaria del gobierno anterior, dijo que la orden de arresto tendrá un efecto positivo al evitar la normalización de la opresión contra las mujeres.
El Frente de Resistencia Nacional, que combate armadamente al régimen talibán, también dio la bienvenida a la decisión y sostuvo que se debe responsabilizar a todo el régimen talibán.
Los talibanes han sido acusados de instaurar un apartheid de género mediante la prohibición del acceso de mujeres a la educación, el trabajo y la vida pública, así como arrestos masivos arbitrarios y tortura de niñas y mujeres.
Human Rights Watch informó en septiembre de 2023 que los funcionarios talibanes han cometido crímenes de lesa humanidad a través de persecuciones sistemáticas por motivos de género. Según el informe, los talibanes han emitido más de 100 decretos escritos u orales que restringen severamente los derechos de mujeres y niñas, incluyendo la libertad de movimiento, expresión y reunión. Además, se les acusa de violaciones contra minorías étnicas y religiosas.
Respuesta de los talibanes a la orden de la CPI
Portavoces del régimen talibán reaccionaron con dureza a la orden de arresto contra su líder.
Zabihullah Mujahid, portavoz talibán, calificó la orden como “absurda” pocas horas después de su publicación.
En un comunicado, Mujahid afirmó que tales decisiones no afectarán la determinación ni la posición del grupo.
Añadió que los talibanes no reconocen a la Corte de La Haya y que sus decisiones no tienen influencia sobre las políticas y conductas del grupo, ya que —según él— los talibanes no están sujetos a las resoluciones de la Corte Penal Internacional.
Afirmó además que, bajo la luz de la sharía islámica, los talibanes han establecido una “justicia sin precedentes” en Afganistán.
¿Qué consecuencias puede tener esta orden para el régimen talibán?
Tras la emisión de las órdenes de arresto contra Hibatullah Akhundzada y Abdul Hakim Haqqani, varios expertos instaron a los Estados a tipificar legalmente el apartheid de género perpetrado por los talibanes.
La ejecución de órdenes emitidas por la CPI es obligatoria para los países miembros. Esto significa que, si uno de los acusados viaja a un Estado parte, dicho país tiene el derecho y el deber de arrestarlo.
En caso de que ciudadanos de países miembros de la CPI o individuos acusados ingresen a su territorio, los Estados están obligados a detenerlos y procesarlos en sus tribunales nacionales, o extraditarlos a La Haya para ser juzgados por la Corte.
En el caso de ciudadanos de Estados no miembros o de crímenes cometidos en sus territorios, la CPI no puede intervenir, salvo que el Consejo de Seguridad de la ONU remita el caso al tribunal.
La Corte Penal Internacional debe ser el último recurso, e interviene únicamente cuando los sistemas judiciales nacionales son “genuinamente” incapaces o no están dispuestos a investigar y enjuiciar a los responsables.
Este tribunal, el primero de carácter permanente en el ámbito internacional, fue creado para juzgar a los responsables de los crímenes más graves, incluidos los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad.
La Corte Penal Internacional emite una orden de arresto contra el líder talibán

