Polpress – Aziziurrahman Haqqani, presidente del tribunal municipal de los talibanes en la provincia de Kapisa, afirmó que los castigos públicos a los acusados se llevan a cabo con el objetivo de servir como lección para los demás.

El tribunal talibán anunció el domingo (3 de agosto) que siete personas fueron castigadas públicamente en Kabul y Kapisa por cargos relacionados con el tráfico de drogas.
Según un comunicado del tribunal, los acusados fueron condenados a 30 latigazos y penas de prisión que van de uno a cinco años.
Simultáneamente, en Kapisa, una persona fue condenada a un año y seis meses de prisión y a 39 latigazos por el cargo de “propaganda contra el régimen”.
La Corte Suprema de los talibanes informó que las penas de flagelación fueron ejecutadas contra ocho personas en las provincias de Kabul y Kapisa.
Aziziurrahman Haqqani, presidente del tribunal municipal talibán en Kapisa, declaró: “El castigo correctivo en la ley islámica no solo tiene como objetivo reformar al delincuente, sino también servir como advertencia para los demás”.
A pesar de las repetidas solicitudes de organizaciones internacionales para que se detengan los castigos corporales, los talibanes continúan arrestando y flagelando a ciudadanos casi a diario por diversos cargos. Este grupo considera tales castigos parte de la “implementación de la ley islámica (sharía)”.

