Carlos Gustavo de Suecia entrega los Premios Nobel a tres mujeres y siete hombres, entre ellos los investigadores que crearon las bases para las vacunas de ARN mensajero contra el COVID-19 y a Narges Mohammadi, encarcelada en Irán y que acaba de iniciar una nueva huelga de hambre.
El rey Carlos Gustavo de Suecia entrega los Premios Nobel a tres mujeres y siete hombres, entre ellos los investigadores que crearon las bases para las vacunas de ARN mensajero contra la COVID-19 y al escritor noruego Jon Fosse.

En una ceremonia que comenzará a las 16:00 hora local en la Sala de Conciertos de Estocolmo, el monarca hará entrega de la medalla, el diploma y el certificado monetario que acredita a los nuevos nobel de Medicina, Física, Química, Economía y Literatura.
El Nobel de la Paz, que este año corresponde a la activista iraní Narges Mohammadi por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y por promover los derechos humanos y la libertad para todos, se entregó en una ceremonia en Oslo que comenzó a las 13:00. Mohammadi está encarcelada en la prisión iraní de Evin, donde hoy comenzará una nueva huelga de hambre para solidarizarse con la persecución que sufre la minoría religiosa bahaí en Irán, anunció este sábado su familia.
En Estocolmo, la entrega de galardones estará presidida por los reyes Carlos Gustavo y Silvia y a ella asistirán también desde el escenario la princesa heredera Victoria y su esposo, el príncipe Daniel. La ceremonia de entrega de estos galardones, que reconocen a aquellos que con su obra hayan “conferido el mayor beneficio a la humanidad”. se celebran cada año el 10 de diciembre, día que en 1896 falleció su fundador, Alfred Nobel, en la localidad italiana de Sanremo. La jornada se cerrará con un banquete de gala en honor de los premiados, que se celebrará en Salón Azul del Ayuntamiento de Estocolmo.
Defensora de la resistencia y la no violencia, Mohammadi —representada por un retrato suyo colocado tras la silla que debía ocupar en la ceremonia— se mostró confiada en el impacto “innegable” del Nobel para el movimiento opositor en Irán, lo que le da “esperanza” e “inspiración”.
Un premio a las “mujeres valientes”

“El Nobel de la Paz de este año reconoce a todas las mujeres valientes de Irán, y de todo el mundo, que luchan por derechos humanos básicos y por poner fin a la discriminación y segregación de las mujeres”, dijo en su discurso la presidenta del Comité Nobel noruego, Berit Reiss-Andersen, en una ceremonia presidida por los reyes de Noruega, Harald V y Sonia.
Reiss-Andersen comparó la lucha de Mohammadi con la de previos ganadores del Nobel de la Paz como Martin Luther King, Desmond Tutu o Nelson Mandela.
Mohammadi inició su compromiso con los derechos de las mujeres en la década de 1990, cuando aún estaba en la universidad, trabajando como columnista de varios diarios reformistas y, luego, en el Centro de Defensores de Derechos Humanos en Teherán, dirigido por Shirin Ebadi, su “estimada mentora”.
La activista, que cumple una pena de prisión de 10 años por “la difusión de propaganda contra el Estado” y lleva años entrando y saliendo de prisiones iraníes, recibe los 11 millones de coronas suecas (casi un millón de dólares) con los que está dotado este año el premio de la Paz, al igual que el resto de los Nobel.
El de la Paz es el único de los seis galardones que se otorga y entrega fuera de Suecia, en Oslo, por deseo expreso de su creador, Alfred Nobel, ya que en su época Noruega era parte del reino sueco.
El resto de premios —Medicina, Física, Química, Literatura y Economía— se entregaron en otro acto, que comenzó a las 16.00 horas locales (15.00 GMT), en el Konserthus de Estocolmo.

