Polpress – Un grupo de mujeres activistas conocido como el Movimiento de los Sábados Púrpuras afirma que los talibanes, por su naturaleza ideológica, no solo rechazan la diversidad de pensamiento y la crítica, sino que consideran necesario eliminar físicamente a sus críticos.

En un comunicado publicado en respuesta al mensaje de Eid del líder talibán, el movimiento señala que la existencia de un “sistema ideológico” como el de los talibanes, que carece totalmente de compromiso con reformas o cambios reales, ha llevado al fracaso de las políticas de interacción y diálogo con ellos durante los últimos cuatro años. “Un fracaso que ha tenido un impacto directo en el deterioro constante de la situación de las mujeres en Afganistán y que ha reforzado aún más el espíritu represivo dentro del régimen talibán.”
El comunicado agrega: “Cualquier intento de blanquear, justificar o legitimar los crímenes de los talibanes y su Emirato Islámico —fundado sobre el apartheid de género, la violencia ideológica, la represión estructural y la negación total de los derechos humanos, especialmente los derechos de las mujeres— constituye una complicidad ideológica con este grupo. Esta complicidad debe ser procesada legalmente desde el marco del derecho internacional y las leyes internas de los países.”
Además, el movimiento denuncia que los grupos de presión pro-talibanes han convertido el diálogo en una táctica de engaño, dilación y consolidación del poder absoluto de los talibanes, empujando a Afganistán hacia un estancamiento político y social.
El Movimiento de los Sábados Púrpuras afirma que ofrecer plataformas y espacios a estos lobbistas no solo implica una participación indirecta en los “crímenes” de los talibanes, sino que también contradice de forma explícita los compromisos contenidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y otros instrumentos jurídicos internacionales vinculantes, los cuales prohíben dar legitimidad mediática o política a grupos como los talibanes.
Finalmente, las mujeres de este movimiento exigen el procesamiento legal e internacional de todas las entidades e individuos que, directa o indirectamente, han apoyado, promovido o legitimado a los talibanes, y solicitan la prohibición absoluta de cualquier invitación o participación de los talibanes y sus “lobbistas” en foros o reuniones internacionales, especialmente en países europeos y occidentales.

