Polpress – El diario The Guardian, en colaboración con el medio Rukhshana, informó este lunes 9 de junio que los hombres afganos se han transformado en agentes no remunerados de los talibanes, encargados de restringir y controlar la vida de las mujeres.

Según el informe, muchos hombres actúan como vigilantes voluntarios de los talibanes, intentando evitar que sus esposas, hijas y hermanas sean acosadas o detenidas por no cumplir las normas impuestas por el régimen. Para lograrlo, ellos mismos imponen las reglas con dureza dentro del hogar.
La investigación se basa en entrevistas con doce hombres y mujeres en distintas provincias del país y analiza cómo las leyes de “promoción de la virtud” han cambiado la actitud y comportamiento de los hombres hacia sus familias.
Uno de los entrevistados, llamado Amir, afirmó que ser padre bajo el régimen talibán se ha convertido en una pesadilla: “ahora me parezco más a un carcelero que a un padre amoroso”. Contó que antes sus hijas asistían a la escuela, pero ahora prefiere que no salgan nunca de casa. “Insisto en que lleven el velo y les digo que no pueden reírse en público ni en el mercado. Los agentes de virtud son muy estrictos, y si no siguen las reglas, podrían ser arrestadas.”
Jawed Hakimi, desde la provincia de Bamiyán, dijo: “Los hombres se han convertido en agentes gratuitos de los talibanes. Estamos obligados a imponer sus órdenes a nuestras mujeres para preservar nuestra honra, reputación y posición social”.
Otro joven, Parwiz, del noreste del país, contó que después de que su hermana fuera arrestada por no llevar la vestimenta adecuada, se sintió humillado en la comisaría y descargó su enojo con su madre y hermana.
Desde Badakhshan, una joven llamada Freshta relató que su esposo la golpeó por salir a comprar verduras sin llevar burka, aunque vestía un chador largo negro.
Rabia, de 22 años, también dijo que no permiten que su hermana mayor salga de casa, por temor al qué dirán. “Tenemos orgullo, tenemos honor. No soportaríamos que la gente hablara de ella en el mercado.”
Desde que regresaron al poder, los talibanes han prohibido a mujeres y niñas participar en la vida pública, asistir a escuelas y universidades. Un año después, oficializaron la ley de “promoción de la virtud”, que ha tenido efectos negativos generalizados sobre las familias afganas.
Mujeres manifestantes: Los talibanes consideran necesario asesinar a sus críticos

